El principio de año es, por excelencia, el mes de los «ajustes» familiares. Después de las Navidades, es muy común que padres, hijos o hermanos se ayuden económicamente para afrontar la cuesta de enero, la entrada de un piso o la compra de un vehículo.
Ya sea mediante una transferencia bancaria o un Bizum, el dinero fluye con naturalidad y buena fe. Sin embargo, para Hacienda, la buena fe no es suficiente. En este 2026, los controles sobre los movimientos de capital entre particulares se han intensificado, y lo que para ti es una «ayuda a devolver», para la Agencia Tributaria puede ser una donación encubierta.
En Daelex Estudio de Abogacía Santander, queremos evitarte sustos fiscales. Aquí te explicamos la diferencia clave y cómo documentar estas operaciones correctamente.
El punto de partida: La presunción de Hacienda
La regla de oro que debes conocer es esta: para Hacienda (y sólo para Hacienda), toda entrega de dinero gratuita se presume donación, a menos que se demuestre lo contrario.
¿Qué significa esto? Que si transfieres 10.000 € a tu hijo y no hay ningún papel que diga que es un préstamo, Hacienda te exigirá liquidar el Impuesto de Sucesiones y Donaciones. Y ojo, porque si no lo has declarado voluntariamente, vendrá acompañado de una sanción. En Cantabria (y en otras comunidades) las donaciones entre padres e hijos tienen una reducción del 100% hasta 100.000€ y bonificadas al 99% con independencia de la cantidad, pero puede venir la sanción si no se presenta el modelo con la liquidación del impuesto, aunque la cuota resulte cero euros. Pero en una donación entre hermanos la cosa cambia. A estas donaciones no se les aplican ni las reducciones ni las bonificaciones y la cuota del impuesto a pagar puede ser muy alta.
La solución: El préstamo entre particulares sin intereses.
Si la intención es que el dinero se devuelva (aunque sea a muy largo plazo y sin intereses), estamos ante un préstamo entre particulares sin intereses.
Esta figura es totalmente legal y, lo mejor de todo, está exenta del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP). Es decir, formalizarlo no te costará dinero en impuestos, pero es obligatorio cumplir ciertos requisitos para que sea válido.
Los 3 pasos para hacerlo bien
Para que Hacienda no considere ese dinero como una donación, debes seguir estos pasos escrupulosamente:
- Contrato por escrito: Es imprescindible. No hace falta ir al notario (aunque es recomendable en cantidades altas), pero sí redactar un contrato privado que detalle:
- Identidad de quien presta (prestamista) y quien recibe (prestatario).
- Importe exacto y fecha de la entrega.
- Tipo de interés: Si es al 0% (sin intereses), debe especificarse claramente. De lo contrario, Hacienda podría imputar intereses de mercado y cobrar IRPF por ellos.
- Plazo y forma de devolución: Cuándo y cómo se va a devolver el dinero.
- Registro del contrato (El paso clave): Para que el contrato tenga validez frente a terceros (y frente a Hacienda), debe tener «fecha cierta». Esto se consigue presentando el contrato y el Modelo 600 ante la Hacienda Autonómica (en nuestro caso, la Agencia Cántabra de Administración Tributaria). Recordamos: el trámite es obligatorio, aunque el resultado a pagar sea cero.
- Trazabilidad de la devolución: De nada sirve el contrato si luego no se cumple. El dinero debe devolverse según lo pactado y, muy importante, debe quedar rastro bancario (transferencia) de esa devolución.
¿Y qué pasa con los Bizum?
Cuidado con el uso excesivo de Bizum para importes relevantes o recurrentes. Aunque parecen informales, dejan un rastro digital indeleble. Si acumulas varios pagos que suman una cantidad importante, Hacienda puede pedir explicaciones. El criterio es el mismo: justificación documental.
Protege tu economía familiar
Ayudar a tu familia es un acto de generosidad que no debería convertirse en una pesadilla fiscal. La diferencia entre una multa y la tranquilidad es, a menudo, un simple documento bien redactado.
En Daelex, redactamos tu contrato de préstamo entre particulares y nos encargamos de la liquidación del Modelo 600 para que tú solo te preocupes de lo importante.
¿Tienes dudas sobre una transferencia reciente? Consúltanos.